Como restaurar al caído

Como restaurar al caído

Escrito por - 14 de octubre 2016


2 Corintios 

¿Será que los creyentes pecan? ¿Por qué nos escandalizamos tanto cuando ocurre una situación de pecado con algún creyenteEl pecado nos tienta a todos. Gálatas 6:1 nos dice que nos consideremos a nosotros mismos, no sea que también seamos tentados.  

Pablo, en sus 2 cartas a los Corintios confronta una situación pecaminosa que sucedió dentro de la iglesia, que realmente fue fuerte. Los miembros de la iglesia de Corintios se vieron delante de una situación pecaminosa, difícil de enfrentar, donde un caballero mantuvo relaciones con su madrastra. Una situación verdaderamente vergonzosa que no debió haber sucedido dentro de la iglesia, pero sucedió. Entonces, ¿cuáles son los procesos de Dios para sanar el pecado dentro de la iglesia? El apóstol Pablo dice que hay que confrontar el pecadoLa Iglesia es la columna y baluarte de esta sociedad(1Ti 3:15), sal y luz de esta tierra (Mt 5:13,14), y se espera mucho de nosotros. 

El pecado no afecta solo al que peca, sino afecta a toda la congregación. Nace una contaminación, un daño y ya no se trata de una caída personal sino de una caída del cuerpo entero. Entonces, ¿qué se hace con la persona que peca? 2 Corintios 2:7 dice: “(…) vosotros más bien debéis perdonarle y consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza.” La iglesia debe amar al miembro que cae. El pecado del que cae no nos puede contaminar si le damos amor. Pero si respondemos con rechazo y odio, va a contaminar. Ahora, ¿cómo ganarle ventaja al diablo cuando el pecado llega? Nuestra conciencia fue cambiada de conciencia de pecado a santidad. De una conciencia de condenación a una de libertad. Romanos 8:1 dice no hay condenación para quienes están en Jesús. Hay 2 tipos de arrepentimiento: uno que es producido porla naturaleza caída de condenación, y otro que es producido por el Espíritu Santo (2 Co 7:9-10). El primero causa que luego de pecar, la persona se retira, se juzga, se condena, pero 

Dios no nos dio el derecho de juzgarnos a nosotros mismos y establecer nuestrapropia condena. El derecho de juzgar le pertenece solo a Él (1 Co 4:3,4 y 5). Entonces, podemos reconocer con la palabra que estamos mal, ir ante el trono de gracia, ante Dios, arrepentirnos. El segundo tipo de arrepentimiento es aquel que a través del Espíritu produce salvación, gozo y alegría. El verso 11 nos presenta el segundo punto de lo que produce el arrepentimiento: el carácter de la verdad y justicia. ¿Qué carácter ha producido la verdad en nosotros? Los errores se van a dar, pero son para darnos carácter. Lo que nos va a mantener sin pecar, va ser la indignación que sintamos hacia el pecado.  

Lo hermoso de la palabra de Dios es que nunca omite la realidad de lo que el hombre va experimentar en su vida, ni omite la realidad de que Él puede restaurar al hombre. 

Pablo había caminado suficiente tiempo entre los hombres para saber que todos fallan y todos necesitamos salvación (vers. 12). Busquemos el carácter de Jesús para tratar con los problemas personales y de los demás. Nunca nos escandalicemos de los pecados de los demás, ni los propaguemos, hablándolo con otros. Restauremos al pecador. Por esa persona también murió Jesús, y el único que tiene el poder de sacartodo a la luz es Jesús.

Comparte este artículo


En la misma categoría


© 1992-2017 Ministerios Restauración. Todos los derechos reservados | Políticas de privacidad